¿Cómo podemos ofrecer peticiones apropiadas de participación?

Cultivar la participación de las audiencias comienza ofreciendo pequeñas oportunidades para generar el hábito de involucrarse con tu medio más allá de consumir tu periodismo.

Es importante que coincidan tus peticiones de participación con el nivel de relación de las audiencias con tu medio y su tiempo disponible. A medida que su relación se profundiza, también se puede profundizar su participación… o no. Debes ofrecer vías flexibles si deseas tener un grupo diverso de participantes. 

Algunos medios lo consiguen simplemente listando en sus sitios las diferentes formas de participación existentes, de modo que cada quien elija. Así lo hace The Local Europe:  brinda la oportunidad de utilizar la cuenta oficial en Instagram, colaborar con una serie de artículos sobre carreras laborales o simplemente contarle a alguien sobre el medio.

Este método funciona, pero las oportunidades de participación se hacen aún más potentes cuando puedes orientar la solicitud. A medida que vayas conociendo a tus audiencias más involucradas, desarrollarás un instinto para saber a quién pedir qué cosa.

A este camino de participación progresiva MPP lo califica como una escalera que las audiencias suben mientras participan más profundamente en tu trabajo y se establece una rutina. Las formas más sencillas de participación están en los peldaños inferiores. Tu escalera puede conformarse en función del tiempo, del conocimiento, del esfuerzo o de la experiencia requerida para participar en cada escalón.

Pocos medios han aplicado este nivel de rigurosidad para comprender cómo sus audiencias se involucran más allá del aporte económico, por lo cual para un informe de 2019 MPP buscó ideas fuera del periodismo, en movimientos impulsados por sus miembros.

Un ejemplo es la ciencia ciudadana, que es un tipo de investigación en la que (al menos en parte) intervienen personas que no son científicas. Si la ciencia ciudadana ofreciera oportunidades de participación que únicamente pudieran aprovechar los científicos, el movimiento se quedaría rápidamente sin impulso. En cambio, tienen un rango que incluye un “nivel 1” de recolección simple de información al alcance de cualquiera con mínimo conocimiento científico. Y la gente puede progresar a niveles superiores mediante capacitación o se queda en el nivel 1.

 Cortesía de la Universidad de Londres, Prof. Muki Haklay

Digamos que trabajas en un medio al que le interesa aprovechar los conocimientos de los miembros para mejorar su periodismo. Tu escalera de participación puede lucir algo así:

  • Escalón inferior: solicitar a las audiencias que completen una encuesta sobre sus áreas de conocimiento y sus principales intereses (10 minutos).
  • Escalón del medio: pedir a quienes tienen experiencias relevantes que contesten un sondeo más detallado o que hablen con un periodista para dar información clave sobre determinado tópico (30 minutos).
  • Escalón superior: solicitar a expertos que revisen textos antes de la publicación, que sean panelistas en un seminario, que respondan preguntas en los comentarios del artículo o que trabajen con los periodistas en la reportería (3 horas o más).

Una buena manera de comenzar a construir tu propia escalera de participación es repasando las opciones que ya ofreces y categorizarlas en función del nivel de compromiso que requieren. Asigna cada opción a un escalón y empieza a llevar un registro de cuántos y quiénes participan en cada nivel. De ese modo, cuando tengas un petitorio que implique alto compromiso ya sabes a quiénes recurrir. Y cuando quieras más cantidad de participantes, puedes identificar fácilmente solicitudes acordes.

Red/Acción en la Argentina hizo un proceso similar en 2020, antes de desarrollar un programa para monitorear la participación de las audiencias en un sistema de gestión de las relaciones con el cliente (CRM, en inglés). Identificaron 21 opciones de participación que ofrecían y las categorizaron según su dificultad: alta, media o baja. Usan estas categorizaciones para asegurarse de ofrecer pequeñas oportunidades y también las más profundas.

Dicho de otro modo: no se trata de diseminar oportunidades de participación a todas las audiencias por igual, sino de emparejar las solicitudes más significativas con quienes ya han demostrado mucho entusiasmo participativo y de brindar opciones menos complejas a quienes procuras sumar a tu escalera de participación.