Adoptar una mentalidad de producto

No existe una fórmula de membresía sencilla e igual para todos. Para hacerse correctamente, la membresía demanda tiempo, experimentación e iteración, e incluso la respuesta “correcta” cambiará con el tiempo. Por eso, el Membership Puzzle Project dice que la unidad básica de la práctica de membresía es el “intento”. Haz una conjetura fundamentada sobre qué funcionará con los miembros. Corrige si es necesario o abandona si no funciona. El truco es no invertir demasiado en ningún intento hasta contar con la certeza de que tienes algo potable.

Es por esto que el pensamiento de producto resulta una habilidad crucial para los medios con membresía. El pensamiento de producto es una mentalidad que hace hincapié en la toma de decisiones basada en datos por sobre el instinto y valora lo que se puede probar por sobre los procesos cerrados. Se apoya en la gestión del producto digital, una disciplina extendida en el desarrollo de software. El pensamiento de producto ayuda al medio a crear colaboración entre los equipos y aprovechar el potencial de las sociedades interdisciplinarias.

Y debido a que un programa de membresía atraviesa las áreas editorial, tecnología, comercial y relación con la comunidad, requiere gestión de producto, una disciplina multifuncional que se enfoca en desarrollar, lanzar, mejorar y mantener estratégicamente los productos de una organización. (Aquí tienes -en inglés- un análisis útil sobre la diferencia entre gestionar productos y gestionar proyectos). Incluso una pequeña experiencia organizacional de pruebas y aprendizajes con los potenciales miembros colaborará muchísimo con los primeros esfuerzos para hacer tu membresía.

Un producto puede ser cualquier cosa que un medio crea para resolver un problema o para dar respuesta a una necesidad. Un producto efectivo sirve a una audiencia bien definida y suele estar relacionado con una vía específica de ingresos. Un producto puede ser digital (por ejemplo, una aplicación o una función nueva en el sitio) o físico (como organizar eventos presenciales). Un producto puede servir hacia fuera del medio (un boletín) o dentro (el sistema de gestión de contenidos o CMS).

Piensa en tu programa de membresía como un producto o, cuando se complejiza, potencialmente como una serie de productos.

El pensamiento de producto para una membresía se centra en torno a un ciclo de:

• Establecer metas concretas.
• Generar ideas creativas.
• Enfocarse en las necesidades de tus miembros.
• Hacer pruebas rápidas.
• Evaluar los resultados e iterar.

Como cualquier producto, tu estrategia de membresía se desarrolla cuando toda la organización (desde la sala de redacción hasta el equipo comercial) entiende y apoya su propósito. Y al abordar tu programa de membresía como un producto puedes apoyar las necesidades de tu negocio y empoderar a tu equipo para que haga aún más. Eso incluye empoderar a tu equipo para aprender de los errores. Asumiendo el error como una oportunidad para aprender, ya colocas a tu organización en el camino del pensamiento de producto.

En esta sección examinaremos herramientas clave y flujos de trabajo alineados con los valores esenciales del pensamiento de producto. Y los puedes adoptar independientemente del tamaño o la antigüedad de tu medio.

Al final abordaremos si necesitas un equipo formal de producto y plantearemos algunos obstáculos que suelen presentarse en los medios para el pensamiento de producto.