¿Cómo priorizamos ideas?

Lo más probable es que tu redacción tenga más ideas y metas que las que puedas llevar a cabo. Priorizar en cuáles trabajar y cuáles descartar es un componente crucial del pensamiento de producto. 

Cuando los gerentes de producto hablan de prioridades también hablan de sacrificios. No tienes tiempo ni recursos ilimitados, por lo tanto al trabajar en una cosa a menudo implica no trabajar en otra.

Muchas veces los periodistas toman decisiones sobre la base del instinto, preferencias históricas o jerarquía organizacional. Los gerentes de producto intentan definir basados en investigación de audiencia, análisis de métricas e impacto comercial.

A continuación te presentamos dos potenciales estructuras para establecer prioridades.

Prioriza metas e ideas con una matriz de impacto/esfuerzo. El objetivo de este enfoque es ordenar las tareas según el impacto que tendrán versus el esfuerzo que demandarán. Haz una lista de las cosas en las que quieres trabajar en el futuro cercano y luego revisa las tareas. Por cada ítem, procura estimar: 

  • El impacto que esta idea tendrá en el negocio. Digamos que evalúas cambiar un botón de donaciones en tu sitio. ¿Tienes competidores que hayan hecho un cambio similar? ¿Cuánto crecieron las donaciones? En general, cuando has cambiado este botón en otras oportunidades, ¿qué resultados hubo? En función de estas preguntas, piensa cuánto impacto real podría tener el cambio. Confía en los datos para guiarte. Si te resulta útil, puedes estimarlo en números o usar categorías como “alto”, “medio” y “bajo”.
  • Cuánto esfuerzo demanda ejecutar la idea. ¿Qué miembros del equipo deberán dedicar tiempo para realizar la tarea? ¿Cuánto tiempo? ¿Necesitarás comprar herramientas o contratar ayuda externa? Otra vez: observa los datos para no tener que adivinar.  Sobre la base de este ejercicio, puedes estimar cuánto esfuerzo requerirá cada idea: alto, medio o bajo.
Esfuerzo bajo Esfuerzo alto
Impacto alto Prioridad máxima

Triunfos rápidos

Prioridad media

Grandes proyectos que merecen la inversión.

Bajo impacto Prioridad más baja

Completar tareas que merecen la pena pero no están entre las principales prioridades.

Prioridad mínima

Tareas ingratas que no representan un buen uso de tu tiempo

Una vez que tienes esas estimaciones resulta más sencillo comparar tus ideas y revisarlas. Recuerda que las estimaciones pueden no ser exactas. Y está bien. Si descubres que estabas equivocado, adapta donde puedas y conserva el aprendizaje para futuros ejercicios de priorización.

Este enfoque es especialmente eficaz en equipos pequeños, donde las “victorias rápidas” pueden tener un impacto muy grande, y dan tiempo y liberan recursos para encarar proyectos mayores después.

Prioriza metas e ideas con una matriz urgente/importante. Este enfoque, también conocido como “el método Eisenhower”, es particularmente eficaz para establecer prioridades en tu lista de cosas por hacer, e identificar (y eliminar) actividades que te mantienen ocupado pero aportan poco al éxito de tu medio en el largo plazo.

Es fácil distraerse de las tareas importantes que no parecen urgentes (planificar un sprint de una investigación de audiencia para iterar sobre tu programa de membresía) haciendo tareas urgentes que no son importantes (como responder correos electrónicos). Le decimos “sprint” a un período breve, de una semana a un mes, durante el cual un equipo se dedica a unas tareas específicas.

Hacer un esquema de ítems en esta matriz te ayudará a reconocer para qué tareas debes hacerte tiempo y a qué debes decir “no” o asignar a otra persona. También te puede ayudar a resolver algunas tareas antes de que se hagan urgentes. Aquí puedes obtener más consejos sobre evaluación de tareas usando esta matriz.

Diseñado por Jessica Phan