¿Cuáles son los obstáculos comunes para adoptar el pensamiento de producto?

Adoptar el pensamiento de producto en tu medio representa un gran cambio cultural, pero sin ello no tendrás éxito al implementar tu estrategia de membresía. A continuación te presentamos los obstáculos más comunes que hemos observado y algunas posibles respuestas.

La gente puede presentar resistencia al pensamiento de producto, de modo total o frente a determinados aspectos. Un equipo acostumbrado a tomar decisiones por instinto puede rechazar fuertemente hacerlo a partir de los datos.

He aquí algunas estrategias para combatir la resistencia interna y armar una cultura de producto:

  • En lo posible, presenta las ideas de a una.
  • El pensamiento de producto también implica colaboración y goce. Invita a tus colegas a explorar contigo y deja en claro que el pensamiento de producto viene a ayudar y a amplificar tu gran trabajo, no a desplazar a nadie. Si puedes, organiza intercambios de ideas divertidos e informativos.
  • Identifica a aliados clave: ¿Hay algunas personas en tu medio abiertas a una nueva forma de pensar? ¿Estarían dispuestas a ayudarte a intentar unas soluciones o cambios? 
  • También cuídate: si constantemente sientes que trepas la colina en soledad, toma un tiempo para recargar energías y reevaluar tu enfoque.

La falta de recursos. Incluso los medios más grandes tienen dificultades con ambiciones que suelen ir más allá de sus posibilidades. La agilidad del pensamiento de producto significa que, cuando le tomes la mano, ayudará a que tu organización sea más eficaz con recursos limitados. Si es posible, piensa en maneras de distribuir la carga.

  • Traza una meta medible. ¿Qué es lo más importante que quieres que haga el pensamiento de producto para ti y tu medio? ¿Cómo puedes medir el éxito de la iniciativa? Luego determinas qué herramientas pueden funcionar mejor.
  • Prioriza las herramientas. No necesitas hacer todo al mismo tiempo ni que una persona haga todo. Así como jerarquizas tus metas, prioriza las partes del pensamiento de producto que crees van a ser más útiles, y comienza por allí.
  • Recluta aliados. Piensa qué integrantes de tu equipo pueden o quieren expandir sus habilidades, y a quiénes puedes incorporar como aliados en el proceso. (Puedes repasar la parte de esta sección donde abordamos cómo identificar a gente que piensa en producto).

Tu equipo constantemente falla con los plazos. Al planificar proyectos, debes tener la capacidad de estimar cuánto demandará el trabajo y qué recursos serán necesarios. 

Incumplir un plazo puede ser personalmente frustrante, pero suele ser el resultado de problemas sistémicos que pueden erosionar tu habilidad de hacer y mejorar tus productos. Tal vez tu plan olvidó tomar en cuenta las vacaciones estivales o destinaste muy poco tiempo para que la gerencia apruebe diseños importantes. Con el tiempo, demasiados plazos incumplidos pueden generar resistencia interna al pensamiento de producto y a disponer de los recursos necesarios.

Si incumples plazos a menudo, es tiempo de enfrentar las siguientes preguntas:

  • ¿En qué parte de tu proceso están los cuellos de botella o la ineficiencia?
  • ¿Qué impacto tiene la ineficiencia?
  • ¿Dónde fallan tus estimaciones de tiempos o recursos?
  • ¿Dónde te faltan recursos clave (gente, herramientas, conocimientos) o líneas de responsabilidad o autoridad?

Estudia la situación y prioriza los temas que necesitan abordarse. Si no enfrentas los asuntos sistémicos que complican la entrega de un producto a tiempo y según el presupuesto, los plazos incumplidos pueden transformarse en un problema grande y recurrente. Pero separando el sistema que permite la creación productos de los individuos que los crean, con seguridad puedes afrontar un plazo vencido como la cuestión impersonal que es y con suerte podrás resolverlo de cara al futuro.