¿Por dónde debemos comenzar para armar nuestros recursos tecnológicos?

Hay dos conceptos clave que es necesario comprender antes de elegir herramientas y proveedores tecnológicos para la membresía: los sistemas de gestión de relación con el cliente (CRM) y las interfaces de programación de aplicaciones (API). Un sistema CRM hace un seguimiento de tus lectores y miembros. Una API permite que diferentes sistemas (como tu CRM) hablen entre sí. Esta sección te brinda antecedentes sobre CRM, el uso de API y por qué son importantes para los recursos técnicos de la membresía.

¿Qué es un CRM?

Las organizaciones con membresías exitosas son capaces de monitorear las distintas formas en que un individuo se relaciona con su marca, desde leer un artículo o aportar un dato periodístico hasta hacer una contribución económica. Para lanzar, desarrollar y mantener una membresía, necesitas comprender cómo un individuo se relaciona contigo y qué lo impulsa a apoyarte. Puedes disponer pestañas con las acciones de tus audiencias (sean miembros o no) en un sistema de gestión de relaciones con el cliente o CRM.

Lo más importante es saber que no existe un CRM especialmente diseñado para gestionar membresías de medios, lo cual supone un problema que a MPP le interesa sobremanera.

En la ausencia de un sistema específico, los medios deben apañárselas con los CRM que hay. Hemos catalogado algunas opciones en las secciones de recomendaciones, junto con algunas plataformas integrales que incluyen funcionalidades de CRM.

¿Qué es una API?

El ingrediente técnico crucial para armar la membresía en un CRM general involucra el uso inteligente de las interfaces de programación de aplicaciones o API. 

Las API permiten que los datos fluyan de un sistema y puedan ser usados o analizados por otra clase de sistema. Con las API puedes acceder fácilmente a los datos del sistema asociados con tu cuenta. El poder de las API es que puedes tomar datos de múltiples sistemas simultáneamente y luego juntarlos para tener una imagen más completa de qué es lo que ocurre en todo tu sistema.

Por ejemplo: puedes usar las API de tu CRM y tu proveedor de servicios de correo electrónico (ESP) para obtener las direcciones de email de tus miembros y de los suscriptores de boletines. Con esos dos conjuntos de datos puedes calcular qué tanta superposición hay entre tu membresía y tus suscriptores de boletines.

Con la ayuda de un programador o un proveedor, puedes usar las API para reunir datos de diferentes sistemas, hacer cálculos para producir métricas relevantes y crear tableros que presenten datos multidisciplinarios de forma tal que te ayuden a tomar decisiones mejor fundadas.Para usar los datos de este modo, necesitas asegurarte de que las herramientas que elijas tengan API abiertas, lo cual habilita el acceso a los datos que usan las herramientas de software en lugar de hacer descargas manuales.